Villa Pallavicino, Villa renacentista en Busseto, Italia
La Villa Pallavicino se alza en una isla artificial cuadrada rodeada por una pesquera, a la que se llega por tres puentecillos. Su planta es un tablero de cinco cuerpos cuadrados: uno central abierto y cuatro en las esquinas, perfectamente simétricos en cada fachada. Las cuatro entradas del cuerpo central dan a un atrio barroco cubierto por una bóveda de paraguas con frescos de finales del siglo XVI que muestran divinidades clásicas, grutescos, putti y animales fantásticos.
Matteo Marri, condottiero de Busseto, mandó construir la villa a partir de 1518; se desconoce su arquitecto, aunque se ha sugerido a Bramante o Vignola. Hacia 1530 los Pallavicino la compraron como residencia de verano y alojaron en ella al emperador Carlos V en 1533. En 1543 acogió el encuentro entre el papa Paulo III y Carlos V que impulsó el ducado de Parma y Piacenza. Hacia 1740 Carlo Bossi decoró las fachadas con estucos rococó.
La villa alberga desde 2009 el museo nacional Giuseppe Verdi, y el palacio de las Caballerizas acoge desde 2014 el museo Renata Tebaldi. El nombre Boffalora proviene del atrio central, concebido para que el aire lo atraviese por todos lados, de ahí «sopla el viento».
La residencia está abierta a los visitantes mediante tours guiados con audioguías disponibles en varios idiomas. Estas herramientas proporcionan información detallada mientras se recorren las salas.
El salón central se llama Boffalora («sopla el viento») porque sus cuatro entradas abiertas dejan pasar el aire en todas direcciones. Su bóveda de paraguas está cubierta de frescos de finales del siglo XVI con dioses clásicos, grutescos, putti y animales fantásticos, probablemente del pintor que decoró el Salone degli Stemmi del castillo de Torrechiara.
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