Dobšinská Ice Cave, Cueva de hielo en Stratená, Eslovaquia
La Cueva de Hielo de Dobšinská es una caverna llena de glaciares ubicada en las montañas eslovacas donde formaciones de hielo cubren gran parte del interior. En su interior, los visitantes encuentran cascadas congeladas, columnas de hielo brillante y láminas de hielo antiguo que crean un paisaje fascinante.
Un ingeniero de minas llamado Eugen Ruffinyi descubrió la cueva en 1870 y fue abierta al público al año siguiente. Posteriormente se instaló iluminación eléctrica para que los visitantes pudieran explorar las formaciones de hielo subterráneo.
Esta cueva es parte importante del patrimonio natural de Eslovaquia y atrae a visitantes que desean contemplar la fuerza del hielo y la piedra. Se puede ver cómo el agua se transforma en hielo bajo tierra durante mucho tiempo, creando figuras congeladas que parecen obras de arte natural.
El camino hacia la entrada implica caminar cuesta arriba a través del bosque, y se necesitan zapatos resistentes con buen agarre para caminar de forma segura. Es importante tomarse tiempo en el ascenso ya que requiere esfuerzo constante sobre terreno irregular.
La cueva permanece congelada durante todo el año, incluso en los meses cálidos del verano, gracias a su altitud y a cómo circula el aire frío dentro de la montaña. Este sistema natural de refrigeración mantiene el hielo sin derretirse, lo que la convierte en uno de los pocos lugares en Europa donde el hielo permanente sobrevive a tales profundidades.
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