Rjoandefossen, Cascada de 241 metros en Flåm, Noruega.
Rjoandefossen desciende en tres caídas verticales distintas, con la caída principal alcanzando aproximadamente 140 metros y abarcando hasta 30 metros de ancho en su punto más amplio. El agua fluye continuamente por la pared de roca, creando un poderoso espectáculo de agua en cascada contra la piedra oscura.
La cascada ganó prominencia como característica del paisaje cuando la línea ferroviaria de Flåm se abrió en 1924, ya que las vías pasan directamente junto a ella. Desde entonces ha servido como punto de referencia visual para los viajeros en esta ruta ferroviaria histórica.
El nombre sigue la tradición noruega al incluir el sufijo 'fossen', que identifica características acuáticas en la geografía regional y refleja cómo los locales describen su paisaje. Este patrón de nomenclatura es visible en todo el valle y muestra cómo las comunidades conectan el lenguaje con características naturales.
Las vistas más gratificantes provienen de puntos de vista designados a lo largo de la línea ferroviaria o de senderos para caminar que salen del centro del pueblo. El calzado apropiado es importante ya que los caminos pueden volverse húmedos y resbaladizos, especialmente después de lluvia abundante.
El caudal de agua oscila entre 1 y 3 metros cúbicos por segundo dependiendo del deshielo en las montañas y los patrones de lluvia estacional. Esto significa que los visitantes en diferentes épocas del año serán testigos de intensidades notablemente diferentes de agua en cascada.
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