Basílica de la Natividad, Basílica menor en Belén, Palestina
La Iglesia de la Natividad es una basílica menor en Belén, Palestina, construida sobre una gruta donde se cree que nació Jesús. El altar mayor se eleva directamente sobre la gruta, y debajo de él una estrella de plata marca el lugar tradicional del nacimiento, rodeada de paneles de mármol y una cámara baja abovedada.
El emperador Constantino I y su madre Elena encargaron la primera iglesia en este sitio en 339 d.C., que fue reemplazada después de un incendio durante una revuelta samaritana. El emperador Justiniano reconstruyó la actual basílica en el siglo VI, conservando partes de los muros originales y suelos de mosaico.
Tres confesiones cristianas comparten la responsabilidad de distintas áreas del complejo: ortodoxa griega, católica romana y apostólica armenia. Los visitantes notan esta distribución en los objetos litúrgicos, iconos y elementos decorativos que pertenecen a cada tradición y conviven pacíficamente uno junto al otro.
La entrada pasa por una puerta baja llamada Puerta de la Humildad, que obliga a todos los visitantes a agacharse al entrar. La gruta bajo el altar se encuentra en un nivel inferior y se alcanza por una escalera estrecha de piedra, lo que puede implicar espera durante los períodos de mayor afluencia.
La estrella de plata en la gruta lleva una inscripción en latín que dice "Aquí nació Jesucristo de la Virgen María" y está rodeada por 15 lámparas de plata donadas por las diferentes confesiones. Bajo el suelo de la iglesia yacen restos de mosaicos paleocristianos del siglo IV, descubiertos durante excavaciones y ahora parcialmente visibles.
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