Gruta de Maquiné, Cueva calcárea en Cordisburgo, Brasil.
La Gruta de Maquiné es una cueva de piedra caliza en Cordisburgo con siete cámaras que se extienden a través de aproximadamente 650 metros de pasajes subterráneos. Las salas contienen estalactitas y estalagmitas de varios colores y formas, depósitos minerales y galerías amplias que permiten caminar a través de varios niveles del sistema de cuevas.
En 1834, el naturalista danés Peter Wilhelm Lund exploró la cueva y descubrió fósiles de animales extintos como perezosos gigantes y armadillos grandes. Estos hallazgos establecieron la cueva como un lugar importante para entender el pasado prehistórico de Brasil.
El nombre proviene del idioma Tupi y significa "cueva". Mientras camina por las galerías, puede ver rastros de cómo los pueblos indígenas y los primeros habitantes utilizaron este espacio como refugio durante muchos siglos.
La cueva mantiene una temperatura constante alrededor de 16 a 17 grados Celsius, por lo que es recomendable traer una chaqueta ligera incluso en días cálidos en la superficie. Se recomienda calzado resistente con buen agarre porque el suelo puede ser resbaladizo en algunos lugares, y el sistema de iluminación ayuda a ver las características claramente.
La sexta cámara, llamada Salão das Fadas, contiene huesos preservados de mamut y otras criaturas prehistóricas incrustadas en sus paredes de piedra caliza. Esta colección notable en un solo espacio atrae a visitantes interesados en los animales antiguos que vivieron en esta región hace mucho tiempo.
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