Frontera entre Bélgica y Francia, Frontera terrestre internacional entre Bélgica y Francia
La frontera entre Bélgica y Francia es una línea internacional que se extiende aproximadamente 620 kilómetros desde el mar del Norte en el norte. Discurre hacia el sur a través de paisajes variados y termina en un punto triple compartido con Luxemburgo.
La frontera actual fue establecida por el Tratado de Kortrijk en 1820 tras la disolución del Reino Unido de los Países Bajos. Este acuerdo separó lo que se convirtió en Bélgica de Francia, manteniéndose la línea prácticamente sin cambios desde entonces.
La frontera une dos espacios culturales diferentes cuyos habitantes se intercambian a través del trabajo y la familia. En las ciudades cercanas a la línea, muchas personas hablan ambos idiomas y se sienten vinculadas a ambos países.
Desde 1995, los viajeros pueden moverse libremente entre Bélgica y Francia, ya que ambos países se unieron al espacio Schengen y eliminaron los controles fronterizos. Los cruces fronterizos siguen siendo identificables en mapas y señales, facilitando localizar dónde se encuentran los dos países.
En 2021, un granjero belga movió accidentalmente una piedra fronteriza histórica más de dos metros hacia territorio francés mientras limpiaba su terreno. Este cambio de frontera involuntario fue descubierto y corregido, ya que tales marcadores están protegidos por la ley internacional.
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