Martinica, Isla caribeña en las Antillas Francesas, Francia
Esta isla de las Antillas Menores se extiende por aproximadamente 1100 kilómetros cuadrados, con el volcán Montaña Pelée que se eleva unos 1400 metros en la parte norte. La costa recorre alrededor de 350 kilómetros, conectando bosques tropicales con playas de arena mientras el interior alberga laderas montañosas y tierras de cultivo.
Francia tomó el control permanente en el siglo XVII, trayendo plantaciones de caña de azúcar que moldearon el paisaje y la población. La erupción de 1902 arrasó Saint-Pierre, matando a unas 30.000 personas y borrando el principal asentamiento de la isla de entonces.
Los habitantes hablan francés y criollo en la vida cotidiana, mientras los ritmos de biguine y zouk acompañan las reuniones al aire libre y las celebraciones. El carnaval llena las calles con desfiles, danzas tradicionales y disfraces que reflejan la mezcla cultural de la isla.
Los viajeros aterrizan en el aeropuerto Aimé Césaire cerca de Fort-de-France, con conexiones directas desde París, Miami y otros puntos del Caribe. Las carreteras conectan los pueblos costeros y suben hacia el interior montañoso, donde algunos tramos se vuelven empinados y sinuosos.
La costa norte muestra arena negra formada a partir de roca volcánica, mientras el sur ofrece playas blancas hechas de fragmentos de coral. Esta división proviene de los distintos orígenes geológicos de cada sección costera.
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